El barniz de Pasto es una de las pocas artesanías que aún sobrevive en Colombia de procedencia aborigen, y se ha mantenido desde que fue descubierta por los españoles hasta nuestros días.
Este oficio artesanal es el más representativo del departamento de Nariño. Consiste en el trabajo de aplicación de telas de contextura elástica, elaboradas con una laca vegetal derivada de la resina producida por el árbol mopa-mopa. Dichas substancias son previamente procesadas con técnicas de maceración, molido y cocción para su conversión, por estiramiento, en telas transparentes que se aplican sobre superficies principalmente de madera.
Anteriormente, las telas de estas resinas se aplicaban alternándolas con laminillas de papel de colores. Luego, se comenzó a teñir directamente la masa de mopa-mopa con tintes naturales. El trabajo de diseño se desarrolla directamente sobre el producto en proceso, con la combinación de telas de diferentes colores y recortes a modo de dibujos, ejecutados sobre las superficies a decorar. Con este tipo de trabajo (muy exigente en cuanto al diseño) se plasman figuras sobre las superficies planas o en relieve y se da el acabado a las figuras de piezas talladas en volumen.
Los artículos a decorar pueden ser planos o en relieve, elaborados por talladores, ebanistas o torneros. La versatilidad del barniz permite que sea aplicado sobre una gama muy amplia de materiales; se puede encontrar en lienzos, formando parte de elaborados cuadros, objetos de vidrio, placas de metal o, incluso, en piezas de barro en las cuales es difícilmente apreciable la diferencia con la madera.
Materia prima
Se conoce con el nombre de mopa-mopa a la planta que produce la resina o materia prima del barniz. Este arbusto crece en el departamento del Putumayo a unos 1.500 metros de altura, aproximadamente. Produce dos cosechas de una pasta gelatinosa al año, la cual se procesa artesanalmente en una fina y delgada tela que, una vez tinturada, se adhiere a la madera fijándose con el calor. Una abundante resina envuelve no solamente los capullos terminales de las ramificaciones sino toda la planta, incluyendo frutos y flores; se destaca, además, el gran tamaño de estas últimas.
Fuera del mopa-mopa, los productos en madera (tallados o torneados) se pueden considerar como materia prima; en su superficie se realiza el enchape o aplicación del barniz. La calidad de estos objetos debe ser óptima, pues de ella depende en buena medida la de los productos barnizados (si la madera o el trabajo de talla no es bueno, no se puede obtener un buen resultado después de la aplicación de la resina); por ello, los artesanos dedicados a esta actividad seleccionan muy bien a los talladores o torneros encargados de elaborar los artículos, pues deben formar equipo con ellos. Lo anterior es tan importante que algunos artesanos realizan sus propios diseños y se los llevan al tornero o tallador de cabecera para que estos los elaboren de acuerdo con las especificaciones señaladas.
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